Tu estado llega antes que tú · Movimientos lentos, mente lenta

Bajas tu ritmo → baja su mente: movimientos lentos, mente lenta
Los movimientos rápidos suben la excitación; los movimientos lentos la bajan. Lo mismo pasa con la voz.
Una voz aguda y chillona excita muchísimo. No es «cariño»: es combustible.
Por eso el primero que baja el ritmo eres tú: antes de empezar cualquier ejercicio, respira más despacio, suelta los hombros y muévete a la mitad de velocidad.
Si empiezas con prisa o con enfado, ya empezaste mal. Es mejor esperar un minuto y empezar tranquilo que empezar ya.