Constancia y errores comunes · Errores que frenan todo

el error más repetido: saludar al entrar
Acariciar y saludar al perro en el instante en que entras por la puerta: es el error más repetido y convierte tu llegada en una fiesta que él espera excitado.
Correr detrás de él cuando coge algo: perseguirlo es jugar. Si te quedas quieto y le cierras el paso con el cuerpo, el juego se acaba solo.
Dejar la comida siempre disponible o darle de tu plato: así la comida pierde valor y tu mesa pasa a ser también la suya.
Dejar sus juguetes encima del sofá o de la cama: con eso le estás diciendo que ese sitio también es suyo.