Plato, juego y energía en casa · El plato llega en calma

él espera a distancia mientras preparas la comida
Prepara el alimento sin estimular al perro y sin hablarle. Él espera a cierta distancia: mientras preparas su comida, ese espacio es tuyo y no entra en él.
El plato baja al suelo solo si se queda quieto. Si se levanta o avanza hacia el plato, lo levantas otra vez y das un paso atrás; luego lo vuelves a bajar. Todo en silencio, sin tocarlo, sin empujarlo y sin crear tensión cerca de la comida.
Se repite hasta que espera unos cinco segundos; la siguiente vez pides siete, luego diez. Entonces llega la señal breve que le permite acercarse. Las primeras veces suele llevar entre tres y cinco minutos.
Dale el plato cuando te mire a ti y no a la comida: ahí empieza el contacto visual que falta cuando solo existe el plato.
Si el perro evita el plato, mira si el ruido del recipiente es el desencadenante: cambia a un plato que no retumbe o dale la comida sobre una lámina de silicona, y humedece un poco el alimento para que suene menos.