Fuera de casa y casos difíciles · Cuando ya hubo un ataque
la reja sostiene la casa

Un perro que ya alcanzó y dañó a un gato no está en el mismo punto que uno que solo persigue: la secuencia le ha funcionado entera.
Aquí la separación física deja de ser opcional. Rejas, puertas cerradas y zonas propias son la base, no un castigo ni un fracaso.
Pero separar por sí solo no enseña nada: un mes detrás de una reja sin trabajo deja la misma escena esperando el primer descuido.