Persecución y tensión · Correa y atención
la correa es respaldo

La correa permite impedir una carrera y reorganizar la escena, pero no debe mantenerse tensa todo el tiempo.
La fuente usa también la correa en el suelo: en el momento exacto en que el perro arranca tras el gato, pisas la correa ligeramente y desde ahí recuperas su atención hacia ti con comida.
El trabajo empieza consiguiendo que camine junto a ti o detrás de ti sin tirar hacia el gato.
Se conduce con la correa, no agarrando el cuerpo: sujetarlo del collar, del pecho o del pellejo lo pone más tenso y no le dice nada. Un toque corto de correa y un cambio de dirección sí.
Mirar a tu cara se convierte en la alternativa a quedarse fijado. La comida llega tras la mirada real, no por mirar tu mano.