Tu técnica · Cuerpo, mirada y silencio

la pena es lo que te bloquea
Mirarlo fijamente mientras tiene miedo le añade presión y además le confirma que está pasando algo importante. Se le observa con la visión periférica mientras sigues caminando.
Tu ritmo marca el suyo: paso constante y respiración lenta bajan más el nivel que cualquier frase de ánimo.
Y la pena te bloquea. No tenerle pena no es ser duro con él: la pena es lo que te hace parar, retroceder y dejarlo donde está.