Ruidos fuertes a fondo · Acercarse a propósito

el miedo no se quita en el sofá
El miedo al ruido no se cura evitándolo. Se cura encontrándose con él y comprobando, una vez y otra, que después no pasa absolutamente nada.
Esperar a que se le pase con el tiempo es esperar sentado: el año que viene los petardos suenan igual.
Lo que cambia no es el ruido, es lo que Cheddar espera después del ruido.