Lugares que dan miedo · Escaleras

mira la escalera antes que al perro
Cheddar puede subir las de casa y bloquearse en las del garaje o las de la clínica. Bajar suele costar más que subir: son dos ejercicios distintos y se apuntan por separado.
Lo primero es mirar la escalera, no al perro: huecos entre peldaños que dejan ver el vacío, pendiente fuerte, peldaños lisos. Un perro que se pegaba a la pared dejó de hacerlo en cuanto se taparon los huecos.
Cartón, una tabla o una alfombra a lo largo: se tapa el hueco y se da agarre. Es el arreglo de un minuto que ahorra semanas de insistir.