Entender el miedo · Lo que haces tú sin darte cuenta

el contacto llega después
Acariciarlo, abrazarlo y hablarle bajito mientras tiembla refuerza justo ese estado. El contacto y el masaje llegan después, cuando ya está tranquilo: entonces sí premian la calma.
Tampoco lo cojas en brazos para pasar por delante de lo que le da miedo: le quitas el problema hoy y se lo dejas para siempre.
Y la pena no es un plan. Sentir lástima es la razón más común para parar una repetición antes de que funcione.