Casa, cuerpo y cuidados · Tu espacio y su espacio
el sofá, desde el primer día

Si no quieres perro en el sofá, no hay acceso desde el principio. Lo que hace casi todo el mundo es subirlo y felicitarlo ahí, y a los seis o siete meses empezar a pelear por bajarlo.
No instales el programa para luchar después contra él: tranquilo al máximo, pero muy consecuente desde el primer día.
Bajarlo se hace sin manos: te acercas, ocupas el espacio con tranquilidad, esperas y premias cuando baja solo o va a su cama, que estará al lado y será atractiva.