Retos de cada día · Quedarse solo sin drama
entrar y salir sin emoción

Entrar en casa con emoción, hablarle, tocarlo y saludarlo es justo lo que enciende al cachorro: el movimiento y la emoción crean excitación.
Se entra tranquilo, sin mirarlo, sin hablarle, quedándote en el mismo sitio hasta que se calma. Solo después te mueves por la casa.
Ignorar significa ignorar del todo: si lo miras, ya le has dado atención.
La práctica concreta: salidas breves repetidas unas cinco veces al día, de unos treinta minutos cada una, durante aproximadamente una semana. Cuanto más emocionales son los saludos, más duras se vuelven las separaciones.