Juego, paseo y mundo · La primera correa
la correa llega sin corrección
?La correa es comunicación, no un manillar. Correa floja y paseo con pausas: parar juntos, mirar juntos, seguir juntos.
El collar y la correa se ponen los primeros días, con calma: se dejan sueltos, el cachorro anda con ellos por casa y todavía no se corrige nada con la correa, para que nunca los asocie con algo desagradable.
Los cambios de dirección y las paradas enseñan al cachorro a llevar la atención arriba, hacia ti, en lugar de solo al suelo y a los olores.
El alimento durante el paseo sube su atención del suelo a tu cara: primero cada cinco metros, luego cada diez o quince, después veinte y treinta.
Si tira en la puerta, se vuelve dentro, se cierra y se empieza de cero: solo se sale a pasear cuando no tira.
Un collar colocado más arriba, en la parte alta del cuello, le quita la capacidad de tirar con todo el cuello.
Doscientos o trescientos metros de paseo atento y después se afloja la correa para que huela y haga sus cosas. Oler está permitido; lo que se corrige es coger cosas del suelo.