Atención, palabras y recompensas · Llamar, premiar y liberar
?Llamar, premiar y liberar: venir predice cosas buenas, no el final del paseo.
Si acercarse siempre termina en correa, exigencias o fin del paseo, la llamada empieza a predecir una pérdida.
Si lo llamas y después lo atormentas con órdenes —siéntate, quieto, espera—, deja de venir. Lo llamas, lo recompensas y lo sueltas otra vez: eso es todo.
Estar cerca de ti tiene que ser un lugar donde pasan cosas buenas: comida, elogio breve o permiso para seguir.