Atención, palabras y recompensas · La palabra desgastada
?Si la palabra suena y no pasa nada, el perro aprende a ignorarla.
Una señal repetida muchas veces sin resultado pierde utilidad: el perro ya aprendió que puede sonar y no pasar nada.
Repetir el nombre en plena excitación puede aumentar la activación en lugar de frenarla.
Si algo no funciona, cambias el montaje —distancia, entorno, dificultad—, no el volumen.