El paseo empieza dentro de casa · Bozal, cabezal y arnés sin conflicto

el equipo aparece en días tranquilos, mucho antes de hacer falta
El equipo se presenta en casa, en días tranquilos, mucho antes del día en que hace falta. Si el bozal aparece por primera vez en la puerta del veterinario, el bozal pasa a significar mal momento.
Se enseña por fases y siempre con comida: verlo, olerlo, acercar la nariz, apoyarlo un segundo, cerrarlo un instante, quitarlo. Un masaje corto ayuda a que se relaje con él puesto.
El bozal sirve al 50% para ti y al 50% para él: baja el riesgo real y baja tu propia tensión, que él nota. Es una medida temporal que después se retira.