El paseo empieza dentro de casa · Puertas y umbrales
?la puerta anuncia libertad: sube la activación
Abres un poco. Si se lanza, cierras. Cinco segundos y vuelves a abrir. Se repite las veces que haga falta hasta que entienda que lanzarse cierra la puerta.
No se abre por cansancio. Si algo sale mal en el rellano o la escalera, vuelves al punto donde sí funcionaba y repites la situación; solo después sales de paseo.
La puerta se abre con dos condiciones: que esté tranquilo y que te mire. Mirarte es su forma de preguntar si puede.