El paseo empieza dentro de casa · Poner la correa sin forcejeo

con espacio para moverse, la excitación sigue creciendo
Cuanto más espacio tiene para moverse de un lado a otro, más se excita. El movimiento es lo que alimenta la excitación.
Si se acelera mientras te preparas, lo llevas a un rincón: pared a la izquierda, pared a la derecha y tú delante, como una valla. En silencio, sin emociones y sin mirarlo.
Al dejar de moverse, de pie o sentado, la excitación baja sola. Es mejor que se siente por decisión propia que porque se lo ordenes.