Después del incidente · Los primeros minutos después

se separa con correas, no con las manos
No todos los perros sueltan igual: unos agarran y vuelven a agarrar, y otros se quedan enganchados y no hay forma de abrirles la boca.
El agua, el palo y los gritos no sueltan a un perro enganchado. Y meter las manos en medio termina casi siempre en una mordida tuya.
Lo que funciona es la correa: cada perro con la suya, se saca a uno primero y luego al otro, y se alejan por caminos distintos. Si hay piel abierta, veterinario el mismo día.