Paseo y otros perros · La salida organizada

el paseo empieza en casa · no en la calle
Cuanto más cerca de la puerta espera Cheddar, más sube su excitación. Hay una línea invisible: el collar, la correa y la puerta solo aparecen cuando él está detrás de esa línea y entero.
La regla es una sola: todo lo que quiere lo consigue en un caso, cuando se calma. Si salta cuando ves la correa y tú se la pones igual, acabas premiando el salto.
Si la puerta se abre con empuje, se vuelve a cerrar y se repite. Cinco veces o más seguidas, hasta que salir tranquilo sea la versión normal y no la excepción.
Cuando sale entero, se le paga en ese mismo segundo. Corregir sin premiar no enseña nada.