Tu papel en la escena · Distancia, barrera y bozal

la distancia no es un número · es una decisión
Cuando aparece el detonante, lo primero no es alejarse: es soltar la correa, callarte y romper la fijación con un toque en el costado y seguir caminando.
La distancia viene después, como decisión tuya: distancia de trabajo es aquella donde Cheddar percibe el estímulo y todavía puede apartar la atención. Si no puede, está demasiado cerca; si ni lo nota, todavía no hay nada que aprender.
Las barreras no son un castigo: una reja o una puerta cerrada es lo que permite que la escena exista sin que nadie tenga que resolverla en el último segundo.
La correa da seguridad y control, no sujeción permanente: la meta es influir en la atención, no arrastrar el cuerpo.