Antes de empezar
En casa se aprende todo el día
La convivencia no es una lista de normas: es donde tu perro forma la mayoría de sus hábitos, sin ninguna sesión de entrenamiento. Cada puerta, cada plato, cada caricia y cada llegada le enseñan algo. Antes de cambiar su comportamiento, mira qué le está enseñando la casa ahora mismo.
Tu perro no se porta mal en casa: repite lo que allí le funciona.


















